—Señores, la Iglesia del Sagrado Dragón de Fuego está a punto de ser establecida. Mañana podrán inscribirse para unirse a la iglesia. Todos los que se unan podrán solicitar inmediatamente asistencia financiera si tienen dificultades económicas. El lugar estará en la posada. Mañana, ese lugar se convertirá en una gran catedral, donde el grandioso Señor de los Dragones de Fuego les otorgará su bendición.
Apenas Simón terminó de hablar, alguien se levantó y le gritó: —Señor enviado por Dios, quiero