Desde la Puerta del Reino de los Muertos, un miedo profundo invadió el alma de todos, dejándolos, temblando de terror, incapaces de volver a mirar hacia esa puerta.
Simultáneamente, desde el portal abierto de la Puerta del Reino de los Muertos, que se tornó muy sangriento y profundo como si conectara a un espacio desconocido, emergieron miles de lobos y demonios de sangre, rugiendo y lanzándose con furia sobre Simón.
Estos lobos de sangre, enormes y sin pelo, parecían criaturas bioquímicas de a