El hombre hizo un leve gesto con la mano. —Si tiene algún problema, solo dígamelo, y estaré encantado de enfrentarme a cualquier desafío por usted.
Simón hizo un gesto de despedida cuando Lucía se acercó.
—Jefe, estás en problemas—, dijo Lucía con una amplia sonrisa.
Simón frunció el ceño. —¿Qué tipo de problemas?
—Hace unos días, tú y Lucas mataron a alguien, ¿recuerdas?
—¿Ese estafador?
—Sí, ahora su maestro está buscándote. Ha lanzado un aviso desde el restaurante Rivas: tienes tres días para