Alton, sentado en la silla, permaneció en silencio por un momento y luego dijo lentamente: —¿Qué pasa?
—El grupo Roldán fundado por mi padre, está enfrentando peligros ahora. Quisiera pedirle a usted que intervenga.
—No entiendo nada de esos asuntos comerciales.
—Por favor, escúcheme. Es el loco Patrick, este tipo se apoderó de Anáguila después de que usted se retiró, se ha estado comportando de manera imprudente y siempre me ha visto con malos ojos. Esta vez, mi hijo fue golpeado hasta morir. P