En un instante, Simón hizo estallar en su mano una luz de rayo del grosor de un tazón, curvándose y llevando consigo una fuerza tan violenta que se dirigía hacia Gonzalo.
La aparición de esta luz de rayo dejó a todos completamente atónitos.
¿Este hombre era demasiado fuerte? ¿Qué tipo de hechicería divina era esta?
Mientras tanto, Gonzalo, entre risas maníacas, simplemente extendió la mano y ante él apareció un enorme escudo formado por sangre.
En la superficie del escudo de color rojo sangre,