Simón quedó en silencio esta vez y después de un breve momento preguntó: —Entonces, ¿sabes todo lo que ha ocurrido?
—Sí.
—Espero que no me culpes—dijo Simón con gran pesar.
Ángela respondió con voz tenue: —No te culpo, se lo buscaron ellos mismos, y mi hermana me pidió especialmente que te buscara hace un momento.
Simón se sorprendió con gran brevedad y luego comprendió. Dijo con tranquilidad: —Entonces ven, que coincidencia, tengo algo que hablar contigo ahora.
—Entiendo que querían aprovechars