Al regresar a casa, ya pasaba de medianoche. Después de intercambiar algunas palabras, ambos se fueron a descansar.
Simón acababa de regresar a su habitación cuando recibió un breve mensaje de Lucía. No encontraron ninguna organización relacionada con el tatuaje de la calavera ni recibieron ninguna información al respecto.
Simón frunció el ceño, caminando de un lado a otro en la habitación. Tenía la leve sensación de que las cosas no eran tan sencillas.
De repente, pensó en su enlace, la red de