—Hum, parece que eres eficiente. Mañana ven a la sede del grupo Fuente Verde; quiero reunirme contigo en persona.
—Está bien, pero será después de la conferencia. Primero llevaré a los representantes al aeropuerto y luego iré a verte.
—Esos malditos viejos… ¿acaso creen que pueden venir y salir de Valderia cuando se les antoje? ¡Algún día, esos entrometidos tendrán que pagar el precio por interferir en nuestros asuntos!
Con esas palabras, Santos furioso colgó el celular.
Simón soltó un suspiro y