Constanza se acercó a Simón y le dijo: —Simón, lamento haber intentado hacerte daño en el pasado. Pero tú me salvaste, y estoy verdaderamente agradecida. Sin importar si decides quedarte en Valderia o no, te prometo que mientras yo esté viva, Isolde no sufrirá ningún tipo de peligro.
—Muchas gracias, — respondió Simón: —eso es exactamente lo que quería oír.
—Por cierto, señorita Constanza, respecto al grupo Fuente Verde, ¿tienes algún conocimiento sobre una organización llamada Valle de Luz?
—¿V