—¿Qué? —
—¡Bang! —
Amaro golpeó la mesa con una palmada violenta, levantándose de un salto, mientras gritaba furioso: —¿Me estás diciendo que después de tanto tiempo y esfuerzo invertidos en la elaboración de este suero azul, ha resultado ser un fracaso?
Pelayo, siendo una persona pragmática, no se dejó intimidar por la furia de Amaro. En lugar de ocultar la verdad, habló con total franqueza: —Es cierto. Sin embargo, nuestros científicos están trabajando arduamente para mejorar el suero. Confío