Simón extendió rápidamente la mano y dijo—¡Castro Virrey, es un honor!
Este hombre era nada menos que el líder de Provincia de San Rafael, Daniel.
Daniel, de aproximadamente cincuenta años, se encontraba en pleno apogeo de su carrera, ocupando la posición actual que indicaba un futuro muy prometedor.
Daniel fue muy amable y estrechó la mano de Simón, diciendo—Esteban habla muy bien de ti. Me daba mucha curiosidad conocerte, así que me atreví a pedirle a Lozano que te contactara. ¿Te molestó?
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