Capítulo 1180
Eneas sonrió y dijo: —No te apresures a informar aún. Seguro que él estará muy ansioso por buscarte. Cuando llegue el preciso momento, habla con él adecuadamente.

—Entendido, Eneas. Pero ¿cómo debo abordarlo? — preguntó Cástor con una sonrisa muy maliciosa.

Eneas respondió con calma: —Solo dile que, si no quiere arruinar su reputación y terminar en la comisaría, que te compense con cinco millones de dólares y abra Isla Lacustrina para que todos puedan ejercitarse allí.

—¡Entendido, Eneas! Con us
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP