Simón miró fijamente a la chica y luego a Sabino, preguntando: —¿Quién es ella?
—Ella es Aina Ximénez, nuestra técnica de la agencia y también es mi hija, — dijo Sabino sin rodeos.
Simón sonrió ligeramente. —Tiene un fuerte temperamento, pero como ya dije, esto ahora pertenece a la Oficina Nacional de Poderes Sobrenaturales.
—Señor, esto es un tesoro de nuestra Provincia de Vallealma. Ustedes no tienen ningún derecho a esto, — dijo Aina.
Simón estaba muy impaciente y le lanzó una furtiva mirada