El espejo se rompió, y el cristal se resquebrajó en innumerables fracturas. En su mente apareció de repente la figura de aquel hombre de Andalucía Dorada, evocando recuerdos de Isaac luchando en una gran batalla. Fue traicionado, y aunque luchó con ferocidad hasta el final y logró vencer a su enemigo, el daño ya estaba hecho: una gran herida se había abierto en su abdomen.
Isaac había creído que iba a morir esa vez. Sin embargo, justo cuando estaba a punto de perder el conocimiento, apareció ant