—¡Boom!
—¡Bam!
El refugio del dragón divino emitió un fuerte estruendo ensordecedor cuando el martillo choco con gran fuerza, después ser repelido, se estrelló de manera violenta contra el suelo, dejando un cráter profundo en la tierra. Ant-Man observó el agujero con frialdad y luego levantó la mirada hacia Simón, que flotaba en el aire protegido por el resplandor multicolor del refugio. Mientras extendía su mano; el martillo regresó al instante a su mano como atraído por un imán. Con un salto r