Sin embargo, para liberar al Behemoth marino, primero era necesario reconectar el cable eléctrico. De lo contrario, las lluvias torrenciales en Monteverde del Mar continuarían, con el riesgo de causar graves inundaciones en la ciudad. Simón bajó la mirada hacia el cable, ahora nuevamente sumergido en el lodo del fondo. Cuando levantó la vista hacia el Behemoth marino, quedó sorprendido al darse cuenta de que la enorme criatura lo estaba observando fijamente.
Era curioso. Por su tamaño descomunal