—Hoy, me matas, y luego, ellos también controlarán tu destino como me controlaron a mí.
Simón percibió en ese instante la tristeza en las palabras de Santos y, luego de pensarlo por un momento, respondió: —No, Santos, no somos lo mismo. Tú eres parte del grupo Fuente Verde, pero yo no pertenezco a ese grupo. Nuestras identidades son completamente diferentes, ¿entiendes?
—Sí, tienes razón. No somos iguales.
Santos detuvo de repente el tenedor en su mano, como si hubiera perdido el ánimo de contin