Con el corazón latiendo con fuerza, Aiden se dirigió a su habitación y cerró la puerta detrás de ella. Se apoyó contra la madera, tratando de ordenar sus pensamientos y controlar las emociones que la embargaban. Las palabras de Liam seguían resonando en su mente.
«Aiden, te amo. Siempre te he amado»
Se dejó caer en la cama, mirando al techo, y recordó un momento de su pasado.
(***)
Liam y Aiden estaban sentados en una manta, disfrutando de un picnic que él había preparado. Habían pasado toda l