Mundo ficciónIniciar sesiónErick estaba dominado por la pasión, el calor de ver a su esposa vestida de forma tan sexi, pero aunque ella se hubiera sacado el cabestrillo, él todavía recordaba su lesión.
Con sumo cuidado le saco el camisón y la guió hasta la cama.
– Has ganado pero las cosas sucederán a mi manera
– ¿Rudo?
– ¡Claro que no! Vas a quedarte quieta u dejarme hacer mi trabajo, a pesar de todo sigues lesi







