Nerea permaneció inmóvil frente a la familia Lincoln. Una sola frase pronunciada por Luke bastó para que todas las miradas se clavaran en ella. Nerea recorrió los rostros que la rodeaban; todos la observaban con una expresión que exigía respuestas, sobre todo Sofía, que no dejaba de aferrarse a su brazo y llamarla por su nombre.
—Nerea, ¿de qué escándalo está hablando Luke? —preguntó Sofía mientras sacudía suavemente el brazo de su hija.
Mireya volvió la mirada hacia su hijo mayor, visiblemente