~ LOGAN ~
La lluvia del día siguiente era débil, insistente, casi educada, como si la tormenta de la noche anterior hubiera decidido que ya había hecho suficiente ruido para un viaje entero.
El Asteria estaba atracado. La plataforma de desembarque estaba mojada, resbaladiza, y el aire tenía ese olor a metal y mar que suele marcar fin de evento y comienzo de realidad.
Bajé con Henrique a mi lado, rodeado de hombres que sonreían con la naturalidad entrenada de quien mide el mundo en activos y opo