~ BIANCA ~
Su boca se movió sobre la mía con un hambre que me quitó el aire, sus manos sosteniendo mi rostro. Mi cuerpo se pegó a la pared fría, pero todo lo que lograba sentir era el calor de él, quemando a través de nuestra ropa.
Cuando finalmente se apartó algunos centímetros, ambos estábamos jadeantes. Sin romper el contacto visual, estiró el brazo hacia el lado y escuché el clic metálico y decisivo del cerrojo siendo girado. La puerta estaba cerrada con llave.
Ese sonido pequeño resonó c