~ BIANCA ~
Bajé las escaleras con cuidado, una mano en el pasamanos y la otra tocando levemente el collar de cuentas que Bella me había dado. Era reconfortante, de alguna forma extraña, ese peso ligero y colorido contra mi piel.
El área del comedor de los huéspedes quedaba en la planta baja, una sala amplia con mesas de madera rústica y sillas de respaldo alto. El olor que venía de ahí era increíble —algo entre asado, hierbas frescas y pan calentito. Varios huéspedes ya estaban acomodados, con