~ LÍVIA ~
Mis dedos tamborileaban nerviosamente en el asiento trasero del auto mientras seguíamos el convoy policial por las calles oscuras. Christian estaba en el asiento del conductor, tenso, enfocado, los nudillos blancos de tanta fuerza que hacía en el volante. Luca estaba a mi lado, su mano entrelazada con la mía, apretando con fuerza.
Ninguno de nosotros hablaba. ¿Qué había para decir? Maitê estaba ahí afuera. En algún lugar. Con un secuestrador. Con Dominic. Y todo lo que teníamos era u