~ MAITÊ ~
Cerré los ojos.
Era instintivo. Automático. Cuando sabes que vas a morir, cuando ves un arma apuntada hacia ti y escuchas la orden siendo dada, cierras los ojos.
Esperé que el disparo me alcanzara. Esperé el dolor. El impacto. La sangre. Lo que sea que viniera cuando una bala perforara mi cuerpo.
Esperé el final.
El ruido vino.
El estampido fuerte y seco de un disparo resonando por el jardín silencioso.
Pero el resto no vino.
No hubo dolor. No hubo impacto. No hubo nada más que