~ MAITÊ ~
El dolor comenzó como una ola lenta y constante, partiendo de mi zona lumbar y extendiéndose por el abdomen en un apretón que me hizo sostener involuntariamente el borde de la mesa de noche. Respiré profundo, contando mentalmente mientras la contracción pasaba, y cuando miré a Marco, vi el exacto momento en que se dio cuenta de lo que estaba sucediendo.
—¿Fue otra? —preguntó, levantándose tan rápidamente del sillón al lado de la cama que casi tiró el celular que estaba sosteniendo.