~ MARCO ~
—Cálmate —dije inmediatamente, colocando mi mano sobre la suya—. Fui yo quien pidió que se detuviera.
Maitê se volteó hacia mí, sorpresa estampada en el rostro.
—¿Tú... pediste?
Señalé hacia abajo, hacia la ciudad esparciéndose debajo de nosotros como un mapa iluminado.
—Parece todo tan pequeño allá abajo, ¿no?
Siguió mi mirada y una pequeña sonrisa comenzó a aparecer en sus labios. Rio suavemente, asintiendo con la cabeza.
—La rueda de la fortuna era uno de mis juegos favoritos