El viernes por la tarde llegó con una energía diferente. Mi departamento, que normalmente era un refugio silencioso después del trabajo, estaba invadido por música animada y risas femeninas.
Zoey, Bianca y yo habíamos decidido arreglarnos juntas, transformando la preparación para la fiesta en un evento propio. La mesa de centro estaba cubierta de productos de maquillaje, había copas de vino por la sala, y tres vestidos diferentes estaban esparcidos sobre el sofá mientras yo trataba de decidir c