Quiero ir a punta brava.
Llegamos a casa y subo las escaleras casi que a rastras del sueño que tengo. Phill fué directo a la cocina. Llego a la habitación y me tumbo en la cama casi que dormida, pero la luz se enciende. Es Phill. Oh no, ¿que quiere? Solo necesito dormir.
—Oye Lily, ¿ Ya te dormiste?
—No, pero ya casi. ¿ Que pasa?—me incorporo.
—Yo solo venía a darte las gracias. Que bueno que estuviste ahí, conmigo, ya ves, Daniels y su esposa se retiraron pronto y tú decidiste quedarte a hacerme compañía—sonrio.
—N