Marcelo, sin esperar respuesta, le dijo lo que tenía que hacer y salió del consultorio sin mirar atrás.
La puerta se cerró, Milena se quedó parada unos segundos. El silencio se instaló. Respiró hondo y volvió la atención a la mesa. Había papeles esparcidos, informes sencillos, formularios que necesitaban organizarse. Nada complicado. Trabajo administrativo básico. Exactamente el tipo de cosa que ella sabía hacer bien.
Milena tiró de la silla, se sentó y empezó a separar los documentos por