—¿Y tú?—cuestiono Gil levantando la cabeza hacia donde Ellie se encontraba, ella estaba parada justo en un estante cerca del muro en donde Gil colocaba los premios que había ganado desde que había ingresado a trabajar a la compañía de su padre.
No necesitaba recibir todos esos premios para saber que él era el mejor de la ciudad en cuanto a negocios, pero a veces, cuando se le bajaba el ánimo, esos objetos se lo recordaban.
—¿Yo qué?—dijo Ellie volviendo la mirada hacia él.
—Dijiste que eres est