Al día siguiente Melissa estaba por regresar a su rutina cuando cayó en cuenta de un dato muy importante mientras dejaban a su princesa en la escuela.
- Hasta al rato amorcito – dijo Melissa despidiéndose y mirando a Lottie correr a su salón – entonces… ¿siempre me seguías?
- No, yo estaba en el hospital en mi trabajo – indico Alessandro, quien también sonreía al ver la felicidad de su pequeña mientras empezaba a platicar con sus amigos.
- ¿Y cómo sabias que…? ¡ah! eres un tramposo – dijo ella