Mientras pasaban los días, padre e hijo notaban la delicada situacion en la que se encontraban los negocios familiares, porque podían notar su realidad y es que de un momento a otro a no les vendían y sus compradores dejaron de buscarlos lo cual significa que en verdad el rey les habia cortado el suministro y la estabilidad de la familia peligraría.
- Tch… te lo dije – se quejó Ignacio.
- Hija cálmate y espera un momento.
- Es que padre es su culpa y…
- Ignacio pese a que igual tengo mis res