A la mañana siguiente Melissa despertó con un terrible dolor en la cadera, ya que Alessandro cumplido su palabra y no la soltó hasta altas horas de la madrugada… ciertamente la paso muy bien ya que era su primera vez teniendo una buena noche de sexo, pero ahora sufría las consecuencias de su decisión porque sentía un horrible dolor de cadera en esos momentos.
- ¿Te pasa algo? – le pregunto divertido Alessandro al ver que ella no se podía levantar de la cama.
- ¡Ah! te odio.
- Jaja, pero si tú