— ¡No! — La rubia lo tomó del brazo con fuerza impidiéndole salir de la habitación — ¡Espera! ¿Qué es lo que quieres para dejar nuestras vidas en paz?
Las comisuras de los labios de Rowdy se elevaron en una sonrisa retorcida y siniestra helándole la sangre a la chica que permanecía inmóvil en el suelo y esperaba lo peor.
— Pensé que nunca me lo preguntarías, preciosa — Pasando sus dedos sobre los labios de la Lara de forma lujuriosa — Creo que voy a disfrutar mucho todo esto, querida… — Zafándo