— Creo que iré abajo a tomar un poco de aire… — ella dijo, dándole a entender que no era el momento para que intentara un acercamiento con ella.
Waylon la siguió con la mirada hasta que la rubia desapareció bajando la escalera y entró en su habitación dejándose caer sobre la cama para rumiar su suerte.
En los días que siguieron la tensión fue cediendo, Lara se propuso a mantener “la fiesta en paz”, había hecho un convenio con él de mantener su fachada delante de Walter, más por el bien del viej