Mundo ficciónIniciar sesiónSARAH PIERCE
Esa respuesta me llenó de ira, y estuve tentado de agarrarle el cuello y escupirle en la cara. Pero mantuve la compostura y decidí quedarme para escuchar su razón. Solo necesito que me lo diga aquí mismo, en mi cara.
—Entonces, ¿toda esa mierda por la que pasé fue porque no era tu verdadera hija? —pregunté.
—Tu inteligencia no ha muerto. —Señal&oacut







