Dalila
Hace un par de años atrás
Ernest Smith era él sin duda alguna el hombre al que todas miraban cuando llegaba a la oficina. Era el hijo de Devon Smith y solía venir algunas reuniones de vez en cuando. Y paralizaba este pobre lugar con su presencia ¿Como no verlo?
Para ser honesta, todas las chicas en la oficina nos lo quedábamos viendo, era imposible no verlo. Era alto, muy rubio, con gran porte y excelentemente bien vestido. Uno de los solteros cotizados de New York. Exquisito, sexy, d