Lucas
Yo no podía creer todo lo que había pasado y, sin embargo, no debería sorprenderme. Ahora mi esposa estaba preocupada y lamentablemente ahora firmemente convencida de que corríamos un peligro incesante.
Aún ahora teníamos a nuestros enemigos muy bien ubicados, porque si alguien quería hacernos daño estaba justamente dentro de este mismo grupo.
Teníamos pocos días aquí en el barco y yo me dediqué a enseñarle a jugar cuando no estaba reunido con alguno de los empresarios. Y debía recono