Dalila
En la mañana, me levanto sofocada, y me doy de qué estamos muy juntos, más de lo que deberíamos. Lucas es un hombre bastante grande y alto, y la cama quizás no es tan amplia, y terminamos pasando la noche pegados uno al otro.
Yo me doy cuenta de que él está detrás de mí y me abraza con una mano, colocada sobre mi vientre. Por dios del cielo… su cuerpo se siente cálido y fuerte. Con cuidado de no despertarlo, me voy saliendo de su abrazo, y me quedo viéndolo mientras duerme. No parece se