Mundo ficciónIniciar sesiónPOV: Elías
Los gritos de Valentina llenaban el habitáculo del coche, pero yo miraba fijamente la carretera, con la mandíbula tan tensa que me dolían los dientes.
—¡Detén el maldito coche, Elías! ¡Te voy a demandar, estás poniendo







