POV: Elías
Leonor se frotó las sienes, pensativa. La mente de mi madre, siempre estructurada como una hoja de cálculo, evaluaba la información con una frialdad que daba miedo.
—Es increíble... —murmuró mi madre, con la vista fija en un punto vacío de la pared blanca del hospital—. Ese nivel de sacrificio por un extraño. Tenemos que reponer a esa muchacha, Elías. Buscarla de inmediato, darle una compensación económica que cubra todo lo que perdió. Sus estudios, sus gastos médicos, su silencio. ¿