—¡¿A donde vamos?! —preguntó casi a gritos Michelle.
—¡Tenemos que irnos de aquí!—Volvió a repetir, sin contestar a la pregunta de su cuñada.
Mikhail, apurado las saco por la puerta de atrás de la casa, estaban rodeados de árboles y muy alejados de la ciudad.
-¡Alerta, todos! No se, si me siguieron o ya había un hombre aquí, pero me han informado sobre un peligro en la casa, traigan más refuerzo si es necesario.
~*~
En ese mismo instante Zoé se encontraba en su casa aparentemente bien protegid