Capítulo 68. Verdades y teorías.
Elena.
Pude darme cuenta como mis palabras la tomaron desprevenida porque su rostro pasó por todos los colores posibles. Tenía unas ganas inmensas de reírme a carcajadas pero debía admitir que me causaba mucho más hacerla sufrir por lo que mantuve mis facciones serias esperando que me dijera algo.
Podía verla tragar duro cada vez que se había decidido en decirme algo pero en el momento de abrir la boca se arrepentía. Sabía mejor que nadie que esta situación para ella significaba algo muy verg