Capítulo 50. Una sorpresa inesperada.
Nos encontrábamos los dos acurrucados en la cama mientras observamos el techo sin decir nada más que escuchar nuestras respiraciones agitadas luego del encuentro tan pasional que habíamos tenido. Realmente estaba sin palabras, Alessio se había comportado de la mejor forma, había sido tan tierno, dulce y amoroso conmigo.
No podía ni tan siquiera expresar la forma en la que me siento porque me encontraba más que extasiada. Esto se había tratado de la mejor experiencia que había tenido en mi vida