Después de intercambiar besos y caricias en el sofá durante unos minutos, Matteo y Aurora deciden pedir comida y pasar la noche juntos.
— Un baño ahora sería perfecto. — Dice la pelirroja riendo.
— ¿Juntos? — Responde él con malicia y ella asiente. — Cabello de fuego, me estás quitando toda la cordura que me queda.
— Juro que no es mi intención. — Finge falsa inocencia.
— Chica, sabes que ahora eres completamente mía, ¿verdad? — Pregunta mientras se levanta del sofá sosteniéndola en su regazo.