La limusina avanzaba lentamente por las calles de Miami, las luces de la ciudad brillando coloridas, quedando cada vez más en la distancia.
Dentro del vehículo, el ambiente estaba cargado de emociones explosivas.
Cassandra Brenaman sentada en un sillón interno, tenía en el frontal a Madeline, la cual, la fulminaba con su mirada gris, su voz tan cortante como un cristal afilado.
—¡Eres la culpable de todo esto! ¡Si algo le pasó a esas niñas, será únicamente TU responsabilidad! —gritó con f