El CEO Fiorentino se dirigió de inmediato a la sala VIP, tras ingresar, la tensión se hizo presente, los guardaespaldas estaban nerviosos en el interior.
No era para menos… ¡Uno de ellos cometió un inaceptable error!
—¿Qué demonios pasó? —preguntó Angelo con un aura imponente, su voz clara y helada, pero a su vez, llena de furia.
Él miró a cada uno de los hombres que lo rodeaban.
—¿Dónde están mis hijas y la niñera? —preguntó de inmediato, su corazón ligeramente inquieto, pues… Sospechab