¡¡Cassandra escupió en el rostro a Angelo!!
Entre sus lágrimas, una sonrisita altiva se mostró.
—Todo lo que me haces, se te va a devolver, y algún día estarás de rodillas suplicándome perdón. ¿Pero sabes algo, Angelo?… Será demasiado… ¡AH! —Cassandra gritó cuando de un empujón él la bajó del sofá.
PUM~
¡Ella cayó sentada en el piso!
—Lárgate.
Cassandra se levantó. No merecía la pena hablar más con su exesposo.
Ella recogió sus ropas hechas trizas, tratándose de poner las que aún e