«Lo siento. ¿Qué voy a hacer el mes que viene?», preguntó Emma con la boca abierta.
«Nos vamos a casar», dijo él. Su tono era tan tranquilo y
que a Emma le asustó. «No lo volveré a repetir».
«Lo dices en serio», susurró ella y se dejó caer en una silla. Se
piernas se le entumecieron por la sorpresa.
«Lo estoy».
«¿Por qué?».
A Will le daba igual su sorpresa.
«No necesitas saber por qué. Tienes que tomar una decisión. Haz
esto y pondré fin a nuestro acuerdo anterior. Ahora mismo».
«¿Qué?», Emma s